¿Sabías que puedes hacer, no una, sino muchas acciones para conseguir ahorrar gasolina? El coche. Un lujo para algunos y un amigo indispensable para otros. Ese compañero de viaje que puede consumir gran parte de nuestro presupuesto si no tenemos cuidado.

Hoy nos centraremos en el combustible. A continuación te dejo una lista con los mejores consejos para que puedas encontrar el equilibrio perfecto entre el peso de tu cartera y el de tu depósito. Desde la planificación de ese viaje tan esperado o tu trayecto diario al trabajo, hasta el momento de pisar el freno y el estacionamiento.

Planifica tu trayecto

  • Realiza en tu taller las revisiones necesarias para tener tu coche siempre en plena forma. Si la bomba de inyección está fuera de punto o el filtro de aire en mal estado, puedes llegar a multiplicar por 2 el consumo y estarás contribuyendo, además, a una mayor contaminación.
  • Ajusta la presión de los neumáticos de acuerdo con las especificaciones del fabricante. Si las ruedas tienen una presión inferior a la recomendada, consumirás más carburante. Por el contrario, una presión excesiva puede ser peligrosa, ya que conlleva pérdida de adherencia en carretera y un mayor desgaste de la goma.
  • No transportes carga innecesaria, ya que el peso incide directamente en el consumo de gasolina. Esto incluye los portaequipajes, remolques y maleteros que tengas instalados y que no necesites utilizar en tu viaje. Distribuye eficazmente la carga en el interior del vehículo para optimizar el consumo.
  • Analiza tu viaje con antelación para evitar dar rodeos, atascos o tramos en obras. Calcula, según el trayecto que vayas a recorrer, si merece la pena evitar autopistas de pago.
  • Intenta reducir el número de veces que coges el coche. Combina tus desplazamientos con otros recados y citas. Ahorrarás en gasolina y ganarás tiempo libre.

Reposta con cabeza

  • Estudia las gasolineras que tengas cerca de tu domicilio y aquellas que te queden de paso en tu trayecto.
  • Compara el importe de la gasolina en general y de las gasolineras en particular para beneficiarte de los mejores precios.
  • Normalmente, las grandes cadenas de gasolineras ofrecen tarjetas de cliente para que las uses cuando repostas en ellas. Afíliate a la que más te convenga (¡es gratis!) e intenta acudir siempre a la misma marca a la hora de llenar tu depósito para beneficiarte de todas sus ventajas.
  • Planifica llenar el depósito días antes de un viaje si prevés que el precio del combustible se puede incrementar en los siguientes días. Las marcas distribuidoras suelen aprovechar los patrones colectivos de movilidad para ajustar sus políticas comerciales. Ten en cuenta que el precio de la gasolina suele ser más caro los fines de semana.
  • Estudia con detenimiento el tipo de carburante que mejor se adapte a tu vehículo, que sea más rentable y que, a la larga, cuide mejor de tu motor.
  • Al terminar de repostar, gira el surtidor de combustible para aprovechar el líquido que queda en el dispensador. Sacúdelo un poco antes de retirarlo del tanque para obtener ese pequeño extra de gasolina.
Ahorrar gasolina

¡Apurar hasta la última gota es de nota!

Puesta en marcha

  • Espera unos segundos tras arrancar el motor antes de pisar el acelerador. Esto ayudará a que el motor esté lubricado antes de la aceleración y no malgastará combustible.
  • Usa la primera marcha durante el menor tiempo posible, ya que es la que más carburante consume.
  • Pon especial atención, sobre todo, en trayectos cortos y urbanos. Intenta que el juego de marchas, aceleración y deceleración sea lo más suave y eficiente posible.

En carretera

  • Conduce con suavidad, manteniendo una velocidad constante, evitando frenazos y acelerones. Intenta no realizar cambios bruscos en tu trayectoria. Los volantazos aumentan el rozamiento lateral de las ruedas y hacen que se consuma más combustible.
  • Circula usando siempre las marchas más largas posibles, sin revolucionar el motor. Recuerda tener siempre en cuenta la velocidad, el terreno y la pendiente sobre la que circulas (bajando un puerto, por ejemplo, necesitarás utilizar marchas cortas). Si tu coche es automático, programa el modo de conducción Eco, de bajo consumo o eficiente.
  • Recuerda que, a mayor velocidad, mayor consumo. Está demostrado que una velocidad constante de 80-90 km/h combinada con la marcha más larga de tu vehículo permite la mejor relación de consumo. Ten en cuenta que, a partir de 120 km/h, el consumo se ve incrementado al cuadrado con respecto al aumento de la velocidad. Lee el manual de tu coche para conocer las rpm más eficientes para tu motor. Lo ideal es circular entre las 1.500 y 2.500 rpm.
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Yo, conduciendo a 90 km/h para ahorrar gasolina

  • En velocidades altas (superiores a 90 km/h), conducir con las ventanillas subidas – y el techo solar cerrado – mejora la aerodinámica del vehículo y reduce el consumo de combustible.
  • Modera la temperatura del climatizador y utilízalo sólo cuando sea necesario. En trayectos urbanos, abre las ventanillas y apaga el aire acondicionado. Adapta tu vestuario al clima para no gastar tanta calefacción o aire acondicionado.

A la hora de frenar

  • Para disminuir la velocidad en carretera, hazlo de forma gradual siempre que sea posible. Levanta el pie del acelerador y sigue con la marcha metida, utilizando la fuerza motriz sin necesidad de consumir combustible. Revisa siempre que no tengas un coche lo suficientemente cerca en la parte posterior al que pueda confundirle no ver tus luces de freno.
  • Frena siempre suavemente cuando tengas que utilizar el pedal de freno. Evita circular cerca de otro vehículo; esto provocaría que tengas que estar frenando repetidamente durante tu marcha y aumenta el peligro de accidentes.
  • Apaga el motor en paradas prolongadas.
  • Desconecta todo el sistema electrónico y el climatizador antes de apagar el motor. De esta forma, al arrancarlo de nuevo, el sistema no tendrá que ponerlo todo en marcha y consumirá menos gasolina.
  • Estaciona tu vehículo a la sombra siempre que puedas, especialmente cuando lo vayas a dejar aparcado por un largo período de tiempo. ¿Sabías que el sol y el calor provocan que la gasolina se evapore del depósito?

Controla el gasto

  • Registra tu gasto de combustible con el fin de poder identificar rápidamente si tu vehículo está gastando más de lo normal. Quizá sea hora de una revisión si detectas que durante una temporada el consumo se ha disparado con respecto al kilometraje.

Y, por supuesto, antes de coger el coche piensa si es realmente necesario. Si puedes, utiliza el transporte público o camina hasta tu destino.

Simplemente cambiando ciertos hábitos podrás comprobar cómo tu bolsillo sufre menos. Además, muchos de estos consejos promueven la seguridad al volante. Así que, ¿por qué no intentarlo?

¿Y tú? ¿Tienes algún otro consejo para ahorrar en gasolina? ¡Compártelo con nosotros!