A lo largo de mi existencia, he pasado por diferentes etapas económicas. Unas en las que he tenido que apretarme más el cinturón y otras en las que he podido disfrutar de un mayor desahogo. Sea como fuere, en todas ellas he tenido muy presente la importancia del ahorro y de la administración de la economía familiar.

Hace algo más de un año, mi vida dio un giro radical y es que, por primera vez, pasé a formar parte de la extensa lista de desempleo que la crisis ha traído a este país.

Fue entonces cuando agradecí más que nunca mi capacidad ahorrativa a lo largo de mis años de actividad profesional. Aunque, por otro lado, se agudizaron mis miedos económicos más que nunca. Se encendieron en rojo todos los pilotos. Todo lo que tuviese un precio debía ser examinado al detalle y la lupa de Top Secret se me antojaba pequeña.

Yo, examinando el precio del pan

Yo, examinando el precio del pan

Mis gastos pasaron a englobarse en grupos jerárquicos:

  • Imprescindibles
  • Mejorables
  • Prescindibles
  • Cuando las ranas críen pelo

Estaba aterrada, pero también debo admitir que me intrigaba el reto. Si alguien podía conseguirlo, ¡ésa era yo!

¿Cómo afronto la llamada del ahorro?

Sin duda, el primer paso es el conocimiento. Saber lo que entra y por dónde de va. Sumar y restar. Si te encuentras empezando esta aventura y buscas un método de ahorro eficaz, debes empezar por aquí.

Cada uno puede planificar estas sumas y restas como mejor le funcione. Yo lo hago con una plantilla similar a las que te comparto a continuación, que puedes adaptar facilmente a tus ingresos y gastos.

La puedes plantear con pestañas mensuales para un control diario o con una tabla anual mes a mes.

Pero, sobre todo, considero que es muy importante clasificar los gastos en grupos. De esta forma, en caso de que las cuentas no salgan, podrás localizar de un solo vistazo el agujero negro que consume tus ingresos de forma más o menos desmesurada. Será entonces cuando, a partir de ahí, podrás pasar a la acción.

Muchas veces no somos conscientes de lo que supone la factura del agua, de lo que gastamos en calefacción o de lo que estamos invirtiendo al año en jugar al Euromillones.

Agujero negro detectado

¡Agujero negro detectado!

Por ejemplo, si gracias a tu nueva planificación te das cuenta de que gastas demasiado en la compra y aun así no lo tienes muy claro, puedes dividir ese grupo en varias secciones para localizar los prescindibles de tu compra. Si reduces al máximo y el gasto sigue siendo elevado, quizá debas plantearte un estudio de mercado y empezar a localizar en serio las mejores ofertas en tu ciudad.

Planifica tus gastos recurrentes

Por otro lado, te aconsejo tener especial cuidado con los gastos anuales (en las tablas, los ejemplos que propongo aparecen destacados en color verde). Estos pagos de – por ejemplo – seguros o impuestos, te podrían llegar a dar un buen quebradero de cabeza si te pillan por sorpresa. Para que esto no te ocurra, debes tenerlos bien detectados y actuar con antelación. Te propongo:

  • Disponer de una cuenta bancaria independiente en la que domicilies estos gastos (seguros, impuestos, …). Ingresa un poquito más, como colchón.
  • Transferir mensualmente la cantidad proporcional para cada uno de ellos. Una buena opción, son las transferencias automáticas programadas a principio de mes. De esa manera, no tendrás que estar pendiente y podrás respirar tranquilo el resto del año sabiendo que no se te pasará.

He conseguido mis primeros ahorros, ¿cómo los gestiono?

También es importante que, como buena hormiguita, tengas una tercera cuenta bancaria para lo que vayas ahorrando todos los meses. Dependiendo de tus necesidades y posibilidades, tendrás que apartar todo el excedente del mes (seguramente tendrá que ser así en los primeros pasos de tu plan de ahorro) o dejar una parte para ciertos caprichos.

Cada persona tendrá su filosofía de ahorro, sus propios intereses, sus necesidades y sus prioridades. Para mí, si te sirve como consejo, el ahorro principal es el que quiero destinar a eso, al ahorro puro y duro. Guardarlo y no pensar en él más que para mi propia tranquilidad. El ahorro para un fin (vacaciones, reformas, …) va en otro saco y lo planifico con tiempo y aparte, como cualquier otro gasto anual.

En el futuro, analizaremos las mejores cuentas de ahorro del mercado y las diferentes soluciones que mejor se adapten para hacer crecer tu dinero. Por el momento, espero que el método suma-resta te ayude en tu nueva aventura ahorrativa.

También seguiré compartiendo aquí nuevos métodos, trucos, consejos y todo lo que necesitarás saber para que cada día seas más consciente de cómo puedes mejorar tu economía.

¡Ánimo! Te aseguro que ahorrar es más una satisfacción que un sacrificio, muy pronto lo comprobarás.