Érase una vez yo usando uno de mis tratamientos faciales favoritos. Era el Exfoliante Facial Purificante de Algas Marinas de The Body Shop. Si tienes oportunidad, pruébalo. ¡Deja la piel perfecta!

No es que sea un producto carisísimo de la muerte, ni mucho menos. Pero cuando me vi obligada detectar productos no imprescindibles en mi gasto mensual, decidí buscar otra opción para mi exfoliación semanal del cutis.

La exfoliación sirve para limpiar en profundidad la piel y eliminar las células muertas que se acumulan a lo largo del día. Toda piel necesita una exfoliación periódica, no sólo los cutis muy grasos o con problemas de acné. Yo lo había comprobado durante muchos años y ahora iba a renunciar a muchas cosas, pero no a cuidar mi piel.

En definitiva, estuve buscando una alernativa buena, barata y eficaz. Y, cuál fue mi sorpresa, cuando encontré la solución más económica con unos resultados realmente sorprendentes.

El exfoliante facial más barato del mundo

Se trata de mezclar dos partes de bicarbonato con una de agua hasta conseguir una pasta y aplicarla directamente sobre la piel previamente desmaquillada.

Sencillo y barato, ¿verdad? Pues, además, es muy efectivo.

Se obtiene una pasta grumosa y un poco dificil de manejar. Ten cuidado, e intenta no manchar demasiado el lavabo. Frota suavemente la mezcla con las yemas de los dedos sobre el cutis, haciendo movimientos circulares. Aclara con abundante agua hasta hacer desaparecer toda la mezcla y aplica tu hidratante habitual.

Si prefieres una solución más compacta y suave, mezcla el bicarbonato con la parte de jabón facial que vayas a utilizar.

También es una mascarilla exfoliante

Para obtener una mascarilla, simplemente aplica la mezcla sobre la piel y deja reposar durante 10-15 minutos. Después, aclara con agua, sin olvidar retirar el producto con suaves movimientos circulares o con un cepillo facial.

No es una mascarilla muy compacta, y suele ir soltando restos. Te aconsejo que, durante el tiempo de reposo, aproveches a descansar tú también y que te muevas lo mínimo posible. Sofá, babero y relax.

Mascarilla exfoliante de bicarbonato

Yo, reposando la mascarilla de bicarbonato

Leer antes de exfoliar

  • He leído muchas cosas a favor de este tratamiento, pero también he oído que el bicarbonato tiene un PH demasiado alto para la piel y que podría llegar a irritar la piel. Yo sólo puedo decir que tengo la piel extremadamente sensible, que hay ciertas cremas y pomadas que no puedo utilizar, y esto no me hace ningún daño. Pero, si es la primera vez que lo vas a aplicar, ve con cuidado y prueba en una pequeña zona de la piel para comprobar que no es contraproducente.
  • El bicarbonato tiene una textura muy rugosa y puede resultar dañino para tu piel si lo frotas muy fuerte. Empieza con movimientos muy suaves y, si es necesario, ve intensificando con cuidado la exfoliación en las zonas más difíciles.
  • Exfolia la piel del rostro siempre por la noche, con el fin de evitar futuras manchas solares en el cutis.
  • Si tienes la piel muy grasa, añade a la mezcla una parte de limón.
  • Si tienes la piel seca, añade a la mascarilla una parte de miel, aceite de oliva virgen extra, aceite de almendras, aloe vera o aceite de argán.
  • Ten en cuenta que cualquier tratamiento para la piel -incluida la hidratación- es más efectivo cuando está recién exfoliada. Aprovecha este momento para usar esa ampolla-milagro que no sabes cuándo ponerte.
  • Puedes aplicar estos tratamientos también sobre la piel del cuerpo para una exfoliación completa. Pon especial atención en codos y rodillas.

Espero que te haya gustado este artículo y que pruebes los beneficios de este sencillo exfoliante. ¡No renuncies a cuidarte! Es más sencillo y económico de lo que parece.